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Mayor Salud

domingo, 3 de enero de 2010

Los antipsicóticos en demencia exigen un balance riesgo-beneficio


El uso de antipsicóticos en pacientes con demencia para tratar síntomas conductuales y neuropsiquiátricos debería restringirse a situaciones agudas y graves, según un informe del centro andaluz de documentación e información de medicamentos (Cadime), que denuncia que su utilización en estas indicaciones está muy extendida a pesar de "las escasas evidencias disponibles sobre su eficacia y la controversia existente en los últimos años sobre su seguridad"

Expertos consultados coinciden en que el abordaje de estos trastornos exige un balance beneficio-riesgo, dado los peligros potenciales de estos fármacos, pero advierten de que con frecuencia son la única opción para los pacientes y sus familiares.

La frecuencia de síntomas no cognitivos en demencia es muy alta. Hasta un 90 por ciento de los afectados de Alzheimer sufriría al menos un trastorno conductual, y hasta un 70 muestra agitación e irritabilidad en el primer año de diagnóstico. El artículo, publicado en el Boletín Terapéutico Andaluz, señala que si los síntomas son de carácter leve a moderado, se debería considerar en primera instancia aplicar tratamientos no farmacológicos u otras terapias. "No se suelen utilizar como norma", replica la jefa de Psiquiatría del Hospital Clínico Universitario San Juan, de Alicante, María Angustias Oliveras. Son la alternativa "cuando se han agotado otros medios" y a "dosis bajas o muy bajas, con un control estricto de resultados". Sólo están indicados en el tratamiento de los síntomas psicóticos, en los cuadros de agresividad y agitación, puntualiza el director médico la Clínica Padre Menni de Pamplona, Manuel Martín.

En su utilización, "el problema de seguridad constituye un elemento importante en la elección del antipsicótico", defiende Manuel A. Franco, jefe de Psiquiatría del Complejo Asistencial de Zamora. Los expertos destacan que su manejo en estos pacientes es complicado y exige un enfoque integral. Asimismo, apunta Martín, "cualquier clínico que trate con estos pacientes sabe que tienen un papel en el tratamiento de los síntomas neuropsiquiátricos y que probablemente, antes o después, tendrá que recurrir a ellos".


Una extensión "justificada"
Todos creen que su uso está extendido, porque "su eficacia y tolerabilidad, con los de segunda generación, están justificadas", afirma Luis San Molina, del Ciber de salud mental (Cibersam). sin embargo, Antonio Lobo, también del Cibersam y catedrático de la Universidad Zaragoza, advierte de que a raíz de estas advertencias "su utilización es considerablemente más cuidadosa".

La aparición de los atípicos supuso un importante avance en la reducción de los efectos adversos como el parkinsonismo pero se asociaron a un riesgo cardio y cerebrovascular y una mayor mortalidad. "Hasta el punto que se nos dijo que teníamos que volver a los de primera generación", resalta el presidente de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG), Pedro Gil.

Pero, cuando se han estudiado, los riesgos se han hecho extensivos a éstos. Como consecuencia de los problemas de seguridad, se paralizaron los ensayos con atípicos para su registro en pacientes añosos con demencia y sólo risperidona cuenta con esta indicación aprobada, recuerda Luis Agüera, responsable de la Unidad de Investigación Proyecto Alzheimer de la Fundación Reina Sofía. Aunque, en la práctica, se usan también otros tanto de primera (como el haloperidol) como de segunda generación.El artículo del Cadime pone en entredicho su extensión dado que las evidencias disponibles de ensayos y estudios comparativos serían insuficientes. "Tal como se plantea aquí, es algo razonable y que responde a la realidad", destaca Franco.

"No ha habido suficiente investigación reglada en este sentido", coincide Agüera. "Sin embargo, su aplicación en la práctica clínica durante más de 50 años ha demostrado que su eficacia es real". Este debate es indicativo, para muchos, de la falta de investigación en geriatría. La mayoría entiende que el quid está en la cuestión económica. Para Gil y Martín, la exigencia de visado para su prescripción en mayores de 75 años es "discriminatoria" y una forma de "estigmatización".

1 comentario:

  1. por favor ayudenme mi padre de 94 años tiene periodos psicoticos que anteriormente se presentaban aprox cada 8 meses pero a partir de hace 15 dias ya esta un dia bien y otro mal, esta tomanado la risperidona un cuarto por la noche pero ya no le hace nada que med podria tomar o combinar el q toma con que otro medicamento....por favor ayudeme ya no puedo mas le agradecere eternamente

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